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  • SEGUROS 2.0

Por: Eloy López / @EloyLopezJ

eloylTener un accidente automovilístico puede volverse un caos, y no se necesita que sea de gran magnitud para provocar dolores de cabeza a los involucrados, empezando por el tiempo que deben esperar a la llegada de los ajustadores.

Ya que los ajustadores llegaron, hay que esperar a que se pongan de acuerdo sobre quién fue el responsable del golpe, para así ver quién es el que debe pagar, cosa que muchas veces no es tan fácil, y menos aún si los ajustadores y los conductores no logran estar de acuerdo: que si uno se pasó el alto o que si no debió dar vuelta a la derecha… En fin, varias situaciones que poco a poco van retrasándolo todo.

Si tú tienes un auto y un seguro, no querrás pasar por eso. Casi garantizado. Tal vez te gustaría que hubiera una forma más fácil, rápida y justa de vivir el proceso.

Hace un par de semanas tuve el privilegio de visitar Nueva York y viajar en Uber. Además, usé un servicio privado de taxis que solo opera en los hoteles. Esa gran ciudad es una belleza, y un caos al mismo tiempo. Es de hecho una de las localidades del mundo que mayor tráfico vehicular tienen. En ese rubro quizás hasta ocupe el primer lugar mundial. También es, tal vez, la más vigilada: en sus calles, por su gran cantidad de cámaras; y en el cielo, por las cámaras satelitales. El objetivo principal de esa vigilancia es, sin duda, la seguridad, pero también la observancia del respeto a la ley por parte de sus ciudadanos y sus conductores.

En mi último día en la Gran Manzana, un grupo de amigos y yo contratamos los servicios de un taxi privado, el cual ya les había dado servicio a ellos en días anteriores. El conductor pasó a recogernos en su camioneta, una Suburban negra, impecable. Y no dejamos de pensar que todo era impecable hasta que un amigo, que se fue en la parte delantera con él le preguntó qué le había pasado al frente. El chofer le dijo, con tristeza, que alguien lo había chocado hacía un par de días. Y se veía que el golpe no había sido simple, pero no había sido tan grave que no le permitiera seguir circulando y trabajando. Nos contó que pronto el seguro se la iba a reparar. Todos los que íbamos con él en ese viaje al aeropuerto le preguntamos que cuándo iba a pasar eso. Cabe mencionar que la mayoría de ese grupo era de agentes de seguros.

El chófer nos contó que su seguro había pedido las grabaciones de las cámaras de las calles donde fue el choque y también pidió la toma satelital para que pudiera deslindar quién había sido de verdad el responsable. Las grabaciones de las cámaras, junto con la toma satelital, fueron entregadas a la aseguradora, y a todos los involucrados, en un lapso no mayor a 48 horas. Nos mostró en su teléfono la toma satelital que le había enviado su aseguradora. En ella se veía que el principal responsable del accidente no era ninguno de los conductores involucrados, sino un tercero, que ni siquiera salió dañado.

Resulta que la toma satelital mostraba que el conductor responsable del accidente, de acuerdo con las normas viales de la ciudad que nunca duerme, fue alguien que manejaba una camioneta; dio una vuelta equivocada y, al hacerlo, casi golpea a un auto, que logra esquivarlo, y con ello golpea a otro auto, el cual resultó ser la camioneta de nuestro amable conductor. Gracias a esa toma se pudo deslindar la responsabilidad de ambos conductores involucrados en el accidente.

Lo anterior comprueba que la tecnología puede ser un excelente aliado de los seguros y su correcta aplicación en la depuración de responsabilidades. Puede ser que pienses que eso pasa solo en un lugar como Nueva York, y que no en cualquier parte del mundo hay tales adelantos. Menos en un país como México. Déjame decirte que puedes estar equivocado. En nuestro país ya existen la tecnología, y las leyes, para poder sancionar a los responsables en un accidente de tránsito. Un ejemplo de lo anterior son las famosas fotomultas. Podremos estar de acuerdo con ellas o no, pero es algo que ya opera y funciona, y podría usarse de una forma fácil y rápida en algún ajuste de accidente automovilístico.

En la actualidad sin duda existe la tecnología que puede ayudar a realizar un ajuste más certero de la realización de un riesgo. Lo importante es que las aseguradoras y las autoridades empiecen a colaborar mutuamente. Se puede. Solo es cosa de querer.

En fin, hoy quise hablarte un poco de lo bello que es ver con tus propios ojos cómo la tecnología ayuda a que los seguros funcionen mejor, sobre todo en el momento de asumir responsabilidades para que pague quien de verdad tiene que pagar, y no alguien que no es responsable. Son cosas que ya están sucediendo hoy. Las tomas satelitales son asunto de hoy, no algo del futuro, para bien o para mal.

Te deseo un segundo semestre espectacular y lleno de resultados igualmente espectaculares. ¡Cuídate mucho! Nos vemos sin falta en agosto.

 

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