El trabajo ya no solo desgasta: enferma. En México, siete de cada 10 médicos advierten que el entorno laboral se ha convertido en un factor recurrente en el deterioro de la salud de sus pacientes en edad productiva, de acuerdo con la Radiografía de la salud laboral en México 2026, elaborada por Sofía, compañía de salud y tecnología. La alerta no es menor: lo que ocurre en la oficina (o fuera de ella) está cruzando directamente al consultorio.
El reporte traza un puente claro entre la práctica clínica y la operación empresarial. Ansiedad, estrés crónico, insomnio y dolor persistente figuran entre los padecimientos más comunes que reportan los médicos, mientras que, del lado corporativo, 57 por ciento de los líderes de Recursos Humanos reconoce un aumento en los niveles de estrés y burnout en los últimos dos años. La salud mental dejó de ser un tema periférico para convertirse en un riesgo operativo.
El impacto también pega en la productividad. Según el estudio, 86 por ciento de las empresas estima que cada consulta médica presencial implica perder al menos media jornada laboral, entre traslados, tiempos de espera y trámites administrativos. “Muchos pacientes no llegan diciendo que tienen un problema laboral, pero presentan gastritis, insomnio o dolor crónico; al analizar el contexto, el trabajo suele ser un factor determinante”, explicó Marcela del Águila, directora médica de Sofía.
A esto se suman barreras que complican el seguimiento de tratamientos: 44 por ciento de los médicos identifica los costos como el principal obstáculo; seguido por la falta de tiempo (22 por ciento) y la carga administrativa. Frente a este escenario, el informe apunta hacia un cambio de modelo: priorizar la prevención, reducir la burocracia y facilitar el acceso a la atención.