Ante llegada de huracanes, llaman a alinear estrategia, continuidad operativa y protección de comunidades

Por: Alma G. Yáñez Villanueva @pea_alma

Aunque los pronósticos apuntan a una temporada atlántica de huracanes menos activa de lo habitual, el riesgo de impactos severos para México, Centroamérica y el Caribe sigue siendo elevado, advirtió Marsh. La consultora especializada en gestión de riesgos señaló que un solo huracán de gran intensidad puede provocar daños humanos, económicos y a la infraestructura crítica, por lo que llamó a fortalecer las estrategias de prevención y resiliencia antes del periodo que comprende del 1 de junio al 30 de noviembre.

De acuerdo con la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), la temporada 2026 tiene una probabilidad de 55 por ciento de ubicarse por debajo de lo normal, 35 por ciento de mantenerse cercana al promedio y 10 por ciento de estar por encima de los niveles habituales. El organismo estima, con 70 por ciento de confianza, la formación de entre 8 y 14 ciclones nombrados, de 3 a 6 huracanes y de 1 a 3 huracanes mayores, es decir, de categoría 3 o superior.

Marsh destacó que las zonas costeras de México, Centroamérica y el Caribe concentran infraestructura estratégica como puertos, aeropuertos, hoteles, redes eléctricas y centros logísticos, por lo que los efectos de un huracán pueden extenderse más allá de las áreas impactadas directamente. Además de las pérdidas económicas, estos fenómenos pueden provocar desplazamientos de población, interrupciones en los servicios de salud y educación, así como afectar especialmente a niños, adultos mayores y comunidades de bajos ingresos. La firma también advirtió que el calentamiento de las superficies marinas incrementa el riesgo de episodios de rápida intensificación de ciclones, reduciendo los tiempos de respuesta.

“Los impactos de un huracán no se limitan a la línea de costa: interrumpen corredores logísticos, dañan subestaciones y redes de distribución, comprometen el suministro de agua y energía para hospitales, farmacias y centros de distribución, y paralizan operaciones de miles de pequeñas empresas. Reducir estos impactos exige medidas específicas antes de la temporada”, afirmó René Ríos, líder de Consultoría en Riesgos Climáticos y de Sostenibilidad para Marsh México. Según el informe People Risks de la consultora, las organizaciones que implementan programas proactivos de mitigación registran mejores tasas de recuperación, menos tiempo de inactividad y mejoras en la productividad tras eventos extremos, por lo que invertir en preparación y continuidad operativa resulta clave para proteger vidas, activos y la competitividad regional.

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