Hace unos días tuve la oportunidad de vivir una experiencia muy especial dentro del mundo de los seguros. Fui invitada a un partido de béisbol para ver a los Sultanes de Monterrey, uno de los equipos más importantes y tradicionales de México.
Fueron fundados en 1939, y algo verdaderamente impresionante es que han jugado de manera ininterrumpida desde entonces. Esto los convierte en uno de los equipos más longevos del país, con una historia llena de constancia, disciplina y adaptación.
En ese momento no solo estaba viendo un juego…
estaba observando una metáfora perfecta de lo que hacemos todos los días en ventas.
Y es que, así como los Sultanes han construido su historia a lo largo del tiempo, el sector de los seguros también representa trayectoria, evolución y permanencia. Son industrias que no se construyen en un solo momento, sino en la suma de muchos intentos, decisiones y aprendizajes.
En Monterrey solemos decir que “todos somos Sultanes”, porque es nuestro equipo de casa. He tenido la oportunidad de asistir muchas veces con mi familia, pero esta ocasión fue diferente. Estaba acompañada de compañeros y directivos del ramo de vida, y eso cambió completamente mi perspectiva.
Ahí entendí algo que hoy quiero compartir:
Las ventas son como el béisbol.
En el béisbol, no todos los batazos son home run…
y en ventas, no todas las conversaciones se convierten en cierres.
Existe un concepto clave en el béisbol: el porcentaje de bateo, que indica qué tan seguido un jugador conecta un hit. En nuestro mundo, lo traducimos fácilmente:
👉 ¿De cuántas citas, cuántas ventas logras concretar?
Pero aquí viene la parte que realmente transforma la visión:
Cada intento cuenta.
Un gran jugador no gana porque nunca falla.
Gana porque tiene la disciplina de seguir jugando,
la constancia de intentar una y otra vez
y el enfoque para aprovechar cada oportunidad.
Exactamente igual sucede en ventas:
✨ No todos los clientes dicen sí
✨ No todas las estrategias funcionan a la primera
✨ No todos los días son buenos
Pero quienes realmente destacan entienden algo fundamental:
👉 El “no” es parte del proceso, y es lo que te transforma en profesional
👉 La constancia construye resultados reales a largo plazo
👉 Y el enfoque marca la diferencia entre avanzar o quedarte en el intento
Habrá turnos al bate donde serás out.
Otros donde llegarás a primera base.
Algunos más donde avanzarás a segunda…
y eventualmente, llegará ese batazo que te lleve a casa.
Pero eso solo sucede si sigues en el juego.
Y aquí surge una reflexión aún más profunda:
¿Qué tan ofensivos estamos siendo en nuestras ventas?
En el béisbol, jugar de manera ofensiva no es esperar…
es actuar.
Un equipo ofensivo:
- Batea
- Corre
- Toma riesgos
- Busca anotar
En ventas sucede lo mismo.
¿Estamos esperando la oportunidad perfecta…
o estamos saliendo a construirla?
¿Estamos esperando el cliente ideal…
o estamos generando las oportunidades necesarias para encontrarlo?
Babe Ruth, uno de los beisbolistas más grandes de todos los tiempos, no solo destacó por su talento. Fue reconocido porque cambió el juego, porque decidió jugar de manera ofensiva, porque no esperaba… actuaba.
Fue estrella tanto como pitcher como bateador, lo que nos deja una pregunta poderosa:
👉 ¿Qué tanto creemos en lo que ofrecemos?
👉 ¿Qué tanto estamos comprometidos con nuestro propio resultado?
Porque al final, no se trata solo de estar en el campo…
se trata de jugar para ganar.
En nuestra industria también existen grandes referentes, personas que han hecho historia en la venta de seguros de vida. Y si algo tienen en común, es esto:
👉 No dejaron de intentarlo
👉 No esperaron el momento perfecto
👉 Construyeron su resultado con disciplina y acción constante
Lo que me llevé de ese juego esa noche no fue solo la emoción de ver ganar a mi equipo…
fue una claridad absoluta de que aún hay más que puedo dar.
Entendí que necesito elevar mi nivel de juego, ser más intencional, más ofensiva y más constante.
Como nos compartieron en una ocasión:
“La victoria se siente solo unos minutos… después comienza la siguiente.”
Y eso es exactamente la vida profesional.
Hoy me quedo con este aprendizaje:
seguir ajustando mis estrategias, seguir avanzando y entender que cada “no” me acerca más al “sí”.
Porque al final…
💡 Las ventas, como el béisbol, no se tratan de no fallar…
se tratan de nunca dejar de jugar.
Se tratan de estar presente todos los días,
de tomar acción incluso cuando no hay certeza,
y de confiar en que cada intento suma.
🚀 ¿Estás jugando para ganar… o te detuviste en el primer “no”?
En seguros, especialmente en vida, debemos tener claro que cada “no”, cada intento fallido, cada out…
no es un retroceso, es un paso más hacia la siguiente anotación.
Hoy me quedo con la convicción de seguir buscando cómo anotar más carreras, no solo por resultados personales, sino por el impacto que generamos al proteger familias y patrimonios.
Porque al final, esto no es solo ventas…
es propósito.
Y entre números y sueños…
seguimos jugando a GANAR!!