El 16 de marzo de 1951, sin saberlo, Don Henry Rubinstein cambió el rumbo de su vida y el de generaciones enteras que vendrían después.
Su historia había comenzado lejos de México. Nacido en Polonia y criado en Bélgica, se enlistó en el ejército de Charles de Gaulle durante la Segunda Guerra Mundial. En una misión en África, una mina antipersonal marcó su vida para siempre al perder un ojo. El Salvation Army lo estabilizó y lo trasladó a México, donde ya se encontraban sus hermanos, quienes habían escapado de la guerra unos meses antes.
Como tantos inmigrantes, llegó sin nada y con todo por construir. Intentó distintos caminos —incluyendo la venta de suéteres en La Lagunilla— sin encontrar aún su rumbo.
Hasta aquel buen día.
El 16 de marzo de 1951, un amigo le comentó que lo que necesitaba era un seguro de vida. Ese mismo día, Don Henry no solo entendió la oportunidad: le vendió a ese amigo su primera póliza. Así inició formalmente su camino como agente de seguros ante Indo latina Compañía de Seguros, dando origen a una historia que transformaría su vida y la de generaciones enteras.
Ese primer día dejó también un símbolo que trasciende generaciones: su primera póliza, su primera comisión —$12.00 pesos— y la certeza de haber encontrado un camino digno.
Meses después se incorporó como agente en Monterrey Compañía de Seguros sobre la Vida y, en 1962, recibió el nombramiento como Supervisor, posición que evolucionaría a Promotor No. 84 en la década de los setenta.
Lo que comenzó como una necesidad se convirtió en una carrera. A partir de ahí, el legado no solo creció: se multiplicó.
Sus hijos —Samuel, Daniel y Alejandro— continuaron el camino y, con el paso de los años, su visión trascendió lo individual. En 1976 constituyó Rubinstein y Asociados y, en 1982, se formalizó la firma de correduría bajo el nombre de Atención, S.A. de C.V.
Con el tiempo, nuevas generaciones impulsaron la evolución del negocio hacia distintas organizaciones que hoy representan esa historia des de diferentes frentes: Sekura | aer, Atención y Bituaj / Click.
Cada generación aportó su propia visión, siempre guiada por los principios de vida de Don Henry:
“El entusiasmo hace la diferencia.”
Una convicción que trascendió generaciones y que se refleja en la forma de ejercer esta profesión, bajo un principio claro:
“No hay soluciones simples, sino opciones inteligentes.”
Hoy, a 75 años de aquella primera póliza, las distintas ramas de la familia Rubinstein se unen en un mismo homenaje.
A nuestro abuelo Henry, por haber abierto el camino.
A quienes lo continuaron, por hacerlo crecer.
A la profesión de agente de seguros, que dignifica y transforma vidas.
Y a México, por ser una tierra de oportunidad, dignidad y desarrollo para una familia que llegó sin nada y encontró aquí su destino.
Hoy, más de 1,000 colaboradores y millones de clientes forman parte de ese legado.
Porque aquel “muy buen día” se convirtió en toda una vida.
Con orgullo y cariño:
Isaac e Igal Rubinstein — Sekura | aer
Dick Rubinstein, Alejandro Viso y Denise Rubinstein — Atención
Javier Mitrani y Suzanne Rubinstein — Bituaj / Click