Por Fernando C. de la Torre
Cuando el entorno cambia, la confianza se vuelve esencial
“En medio de la dificultad yace la oportunidad.”
— Albert Einstein
Vivimos tiempos de incertidumbre. Cambios sociales, económicos, comerciales y fiscales transforman el entorno en el que personas y empresas toman decisiones clave. Estos movimientos generan preocupación legítima y una sensación de vulnerabilidad frente a lo que no siempre se puede prever o controlar.
En este contexto, el seguro recupera su verdadero sentido. Y el rol del agente de seguros se vuelve no solo relevante, sino indispensable.
La incertidumbre también impacta en las personas
La incertidumbre no solo afecta números o presupuestos; impacta directamente en la tranquilidad de las personas. Puede generar ansiedad, parálisis o decisiones precipitadas, particularmente cuando no se cuenta con una guía clara.
Aquí, el asesor de riesgos cumple una función esencial: aportar claridad, ordenar escenarios y ayudar a tomar decisiones informadas cuando el panorama no es del todo claro, acompañando con criterio, atención y experiencia.
Trabajo conjunto frente a los riesgos
Como agentes de seguros, no enfrentamos estos retos solos. Trabajamos de manera coordinada con las aseguradoras para hacer frente a la incertidumbre y a los riesgos emergentes. Esta colaboración combina cercanía con respaldo técnico e institucional, permitiendo diseñar soluciones acordes a un entorno cambiante.
El seguro no elimina la incertidumbre, pero sí permite administrarla desde una óptica económica y estratégica, reduciendo su impacto financiero y emocional.
Prepararnos para lo fortuito
Nuestra labor consiste en estructurar mecanismos para enfrentar eventos no deseados, pero inevitables: enfermedades, catástrofes naturales como huracanes o terremotos, accidentes graves o incluso la muerte.
Desde una perspectiva financiera, el seguro evita que estos acontecimientos se conviertan en crisis irreversibles, protegiendo patrimonio, ingresos y continuidad familiar o empresarial.
Cercanía cuando más se necesita
En momentos como la enfermedad o los siniestros mayores, nuestra gestión adquiere un valor incuestionable. Es cuando debemos estar más cerca de nuestros asegurados y prospectos, y más coordinados con nuestros aliados estratégicos: las aseguradoras.
La cercanía se traduce en escucha, claridad, acompañamiento y seguimiento oportuno.
Una oportunidad para generar tranquilidad
Estos periodos de incertidumbre también representan una gran oportunidad. Como asesores de riesgos, contribuimos a mejorar la vida de nuestros asegurados brindándoles tranquilidad y soporte en momentos críticos.
Ayudamos a transformar la preocupación en previsión y la incertidumbre en confianza.
Más que vender seguros
Hoy es momento de demostrar que no vendemos pólizas. Buscamos ayudar a nuestros asegurados, hacer mejor su vida y generar tranquilidad frente a eventualidades imprevistas.
Los tiempos difíciles ponen a prueba a todos, pero también revelan a los verdaderos profesionales. Como asesores de riesgos, este es nuestro momento para demostrar lo que podemos hacer.
Es nuestra oportunidad de brillar, protegiendo con propósito y sirviendo con vocación, con una visión humana y a largo plazo.