En México, las mujeres han tomado la delantera en la protección financiera: hoy concentran el 52 por ciento de los seguros de Vida individual, superando a los hombres (48 por ciento), en un contexto donde su participación en la economía y en la toma de decisiones financieras sigue en ascenso.
Este avance ocurre mientras más mujeres se integran al mercado laboral -con una tasa de participación de 45.7 por ciento, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y asumen roles como jefas de familia y emprendedoras, lo que impulsa la necesidad de herramientas que respalden su estabilidad económica a lo largo de la vida.
“Existe una transformación estructural del rol financiero de la mujer, lo cual se traduce en la necesidad de crear soluciones financieras inclusivas y relevantes que les permitan tener protección y equilibrio con seguros de Vida pensados en ellas”, afirmó Patricia Zamorano, líder de Capacidad Vida en Seguros SURA.
Pese a este avance, persisten retos como la brecha salarial, las interrupciones laborales por maternidad y una mayor esperanza de vida, factores que elevan el riesgo de insuficiencia de recursos en el retiro. Ante ello, el seguro de Vida se posiciona no solo como protección por fallecimiento, sino como una herramienta integral de estabilidad financiera, ahorro y respaldo familiar en distintas etapas del ciclo de vida.