Reflexiones del 2023

@rcarlon3
Más vale prevenir

Por: Raúl Carlón Campillo

Al concluir el 2023 llega también la oportunidad de hacer un recuento de los aprendizajes como sector que, estamos obligados a aprovechar. El año ha sido prolífico en eventos que, ante la velocidad con que ocurren, suelen diluirse en la percepción de un sector que termina 2023 enfrentando una catástrofe natural con una interesante combinación de satisfechos e insatisfechos por las interpretaciones del ajuste final.

Considero oportuno iniciar con una felicitación y un agradecimiento a este medio quien, por 39 años continuos e ininterrumpidos, ha sido vocero y foro de lo ocurrido en el sector asegurador. Sin duda, la visión y decisión de Don Genuario Rojas Mendoza, aunado al compromiso que hoy se consolida con la dirección de César Rojas Rojas y toda la familia nuclear y empresarial de este gran medio, los han llevado  a ser parte fundamental de la historia del seguro en México, ocupando el lugar que les corresponde como la gran familia Rojas y  El Asegurador con todo su formidable equipo de colaboradores. Mi agradecimiento siempre por la confianza que me han brindado en la publicación del primer libro de mi autoría y de permitirme colaborar en esta columna.

Referir hechos históricos toca también a personalidades que se nos adelantaron este año como lo fueron, entre otros, José Luís Llamosas Portilla y José Covarrubias Martínez. Nuevamente, mis sentidas condolencias a sus respectivas familias.

Las secuelas de una pandemia que mantiene sus consecuencias y repercusiones en la técnica, comercialización y operación del sector son también parte de este 2023. Sin duda, Gastos Médicos Mayores enfrenta una situación compleja en el tema tarifario que se agravó con la pandemia. Los costos venían creciendo desde antes del 2020, complicando para muchas familias la conservación de su seguro. 

A pesar de la discreta cobertura del seguro privado contra el total de casos reconocidos por covid, su impacto elevó exponencialmente la siniestralidad, arrastrando consigo los esfuerzos por controlar los costos. Lamentablemente, a tres años de ese hecho, las tarifas mantienen su camino ascendente, las familias incrementan los esfuerzos por conservar la cobertura, y los intermediarios enfrentan las complejidades propias de la comercialización de estos productos.

Un tema polémico fue la terminación de la prórroga otorgada por CNSF para los refrendos de cédula en alguna de sus categorías. A 15 días de terminar el año, concluirá también dicha prórroga que llevará a algunos a perder la autorización y a tener que iniciar su proceso desde cero con las consecuencias que eso pueda representar. 

La sensación de muchos es de incertidumbre, aunque se escuchan versiones aventuradas de una falta de presupuesto en la dependencia que motivó, en repetidas ocasiones, a ofrecer una prórroga ante el rezago de refrendos que la misma pandemia originó. Esperemos que todos los que están en el proceso de refrendo logren concluir su trámite sin afectaciones mayores. 

SIS NOVA ha sido tema recurrente que, consecuentemente, toca también a la autoridad reguladora. Es de esperar que para beneficio de asegurados, intermediarios y el propio sector, quede resuelto este espinoso tema que atenta contra la credibilidad y confianza que el público puede tener de las aseguradoras a pesar de la comprobada solvencia.  

OTIS llega hacia finales de año golpeando al entrañable puerto de Acapulco en todos los aspectos. Las cifras dadas a conocer por AMIS hasta esta publicación, dejan al menos dos lecturas contundentes. 

Por un lado, la lamentable y perniciosa brecha de aseguramiento existente en el país derivada, en su mayoría, de una alarmante falta de cultura de previsión tanto de la población como de gobiernos indolentes, asiduos a la entrega de dinero que pueda canjearse por elecciones positivas hacia un color, en lugar de subsidiar el pago de coberturas catastróficas para comercios y familias aportando con ello una mejora en la cultura de previsión y las ayudas que se desprendan de haber extinguido los fondos de desastres naturales para apoyar a los damnificados. 

Por otro lado, los que profesan la cultura de previsión, pero olvidan comprender a cabalidad su contrato, pueden enfrentar sorpresas ante la realidad de lamentables omisiones en la contratación de coberturas hidro meteorológicas en sus pólizas. Los criterios de ajuste serán, una vez más, materia de discusión y divergencias en la satisfacción de asegurados afectados por la catástrofe.

Una última referencia antes de concluir esta colaboración, la Inteligencia Artificial (IA) se convierte en un tema de indiscutible relevancia. Prácticamente, durante 2023 ha sido referida como la herramienta tecnológica que aportará soluciones a la operación y procesos de aseguradoras, de entre los cuales la comercialización enciende las pasiones entre los promotores y los resistentes a la tecnología como canal de distribución. 

En el ranking de captación de primas, destacan dos instituciones financieras posicionadas en el tercero y sexto sitio, sin intermediación de asesores. El resto  combinan los canales y varias que históricamente han sido formadores de agentes de seguros. La tecnología e Inteligencia Artificial seguirán siendo tema y tendencia en muchos aspectos de la humanidad. 

En México, queda de manifiesto que dicha tecnología ha aportado muy poco en mejorar la cultura de previsión entre la población, a pesar de que con ella pudo anticiparse que un huracán categoría 5 impactara en Acapulco o que un virus ahora conocido siga vivo entre nosotros o que un joven político y su esposa, a pesar de ser expertos en la plataforma de TikTok, carezcan de inteligencia natural para convertirse en alternativa de gobierno.

A días de terminar 2023, conviene entonces reflexionar sobre los aprendizajes que deja este año. Una visión con acción se convierte en resultado permanente y éxitos, como El Asegurador, desde hace 39 años. Una pandemia atendida desde la demagogia e ineptitud multiplica los decesos y atenciones médicas cuando, además, se prolonga la omisión en la adquisición de vacunas. La solución tarifaria en Gastos Médicos Mayores atenta contra la mutualidad a la que se debe, por lo que se hace exigible acudir a la creatividad y experiencia del sector para resolver este espinoso tema.

La tecnología parece ser insuficiente para resolver el rezago en los refrendos de cédulas en la propia CNSF. Asimismo, a pesar de utilizarse, la tecnología queda a deber ante la carencia de una cultura de previsión que se mantiene en niveles alarmantes. La falta de inteligencia natural en seres humanos tiene todavía un trecho considerable para ser sustituida por la artificial cuando  busca convertirse en alternativa política o mejorar la previsión en una población inculta, asidua del esparcimiento y uno que otro exceso en un destino turístico que concentra una importante derrama económica, pero que, ante el embate de un meteoro apocalíptico, deja en la ruina a muchos que por años tuvieron flujo suficiente para asegurarse.

El año 2024 nos depara un arduo trabajo y retos formidables en la ruta para seguir aportando en mejorar la previsión de las familias y empresas. Un año electoral, cumpliendo cuatro décadas de vida de este medio, con siniestros catastróficos en curso y con cambios importantes en la cartografía financiera serán, sin duda, causa de desvelos y logros. 

En tanto, un fuerte abrazo con mis mejores deseos y agradecimiento a todos los lectores y colaboradores de este gran medio, así como a toda la comunidad aseguradora.

Las opiniones expresadas en los artículos firmados son las de los autores y no reflejan necesariamente los puntos de vista de El Asegurador.

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