El ahorro para el retiro en México sigue concentrándose en etapas avanzadas de la vida laboral: la edad promedio de quienes cuentan con un Plan Personal de Retiro (PPR) es de 51 años, mientras que el segmento en pre-retiro alcanza los 57 años y concentra un 54 por ciento de los activos administrados. A pesar de este patrón, las aportaciones voluntarias cobran mayor relevancia dentro del sistema, al convertirse en un mecanismo clave para incrementar los recursos disponibles al momento del retiro.
Los datos también reflejan una evolución positiva en los hábitos financieros. Entre 2023 y 2024, las aportaciones a PPR crecieron 37 por ciento, hasta alcanzar 615 millones de pesos, y para octubre de 2025 ya se había cubierto más del 90 por ciento de ese monto. A nivel individual, el ticket promedio anual pasó de 50,000 a 68,000 pesos en ese mismo periodo, mientras que en 2025 se mantiene en 63,000 pesos, lo que apunta a una mayor disposición de los mexicanos a ahorrar de forma constante.
En este contexto, Julio Méndez, CEO de Skandia, advirtió que aún predomina un comportamiento reactivo en la planeación financiera. “Lo que estamos viendo es que muchos inversionistas reaccionan en una etapa más cercana al retiro, cuando su capacidad de ahorro es mayor, pero su ventana de tiempo es más limitada”, señaló. No obstante, destacó que el crecimiento en las aportaciones refleja también una mayor disciplina: “Los clientes no solo están ahorrando más, sino que lo están haciendo de manera más estructurada y sostenida en el tiempo”.
El directivo subrayó que, aunque el grueso del ahorro sigue concentrándose en edades avanzadas, ya se observa un cambio generacional: actualmente, 30 por ciento de los activos en PPR pertenece a personas de entre 18 y 50 años. “Ya vemos una base de clientes más jóvenes que está entrando antes, lo que puede modificar de forma importante los resultados financieros en el largo plazo”, afirmó, al tiempo que resaltó que la anticipación será clave para mejorar las condiciones de retiro en el país.