“A qué le vas cuando le vas a un equipo?
(Chava Iglesias-club de cuervos-)
Al margen…
Por: Lic. Eduardo F. Rodríguez Hernández.
Terminó el campeonato mundial de futbol, vimos de todo y se ha escrito demasiado sobre diversos temas relacionados a esta justa futbolera, pero hay algunos casos que rayaron en la ilegalidad, la injusticia o hasta en lo inmoral, los cuales llamaron la atención desde mi óptica inevitable de abogado, comentaré solo 4 que me parecen podrían ser muy ilustrativos:
1.- Durante el partido entre Estados Unidos y Bosnia y Herzegovina, un jugador estadounidense fue expulsado con tarjeta roja directa por una entrada violenta a su contrario. El reglamento del torneo establecía que si un jugador es expulsado con tarjeta roja directa se le sancionaba con un partido de suspensión, lo que dejaba al jugador estadounidense fuera del siguiente partido contra Bélgica que era fundamental para seguir avanzando en el torneo.
La sanción era clara y nadie relacionado con el equipo de futbol de los Estados Unidos la impugnaba, sin embargo los medios de prensa informaron que el presidente de los Estados Unidos solicitó al presidente de la FIFA, revisara la decisión arbitral, por lo que a unas cuantas horas de celebrarse el partido contra Bélgica, la Comisión Disciplinaria de la FIFA resolvió dejar sin efecto la suspensión de un partido y el jugador estadounidense jugó sin reparo alguno, pero sin que a su selección les alcanzara con el “influyentismo presidencial”, ya que perdieron con un marcador amplio de 4 a 1 y, lo peor, de manera deshonrosa.
La Federación Belga de Fútbol quiso apelar la decisión de la FIFA para invalidar la alineación del equipo de los Estados Unidos pero la Comisión de Apelación de la FIFA lo declaró “inadmisible” bajo el argumento de que Bélgica no era parte interesada directa en el proceso disciplinario original.
Este caso solo demuestra que el torneo deportivo más importante en el mundo, careció de seguridad jurídica para los participantes; El rechazo del recurso de apelación utilizado por Bélgica por no ser “parte interesada” es absurdo, ya que estaba sufriendo un perjuicio al alinearse un jugador que debería estar suspendido, lo que le da todo el derecho de reclamar, siendo que la FIFA prefirió alinear sus intereses políticos, que apegarse a la norma y garantizar el debido proceso, dejando evidencia de que el derecho deportivo es flexible para los poderosos e inflexible para todos los demás (cualquier similitud con la realidad mexicana es pura coincidencia), diciéndolo en “idioma mexa”: “A los amigos, justicia y gracia; a los enemigos, la ley a secas”.
2.- La FIFA se condujo con una mercantilización agresiva y una opacidad contractual, la venta de boletos para los partidos y la asignación de lugares en los estadios llegaron a atentar contra los derechos básicos de los consumidores, ya que la prensa estuvo documentando las confusiones y molestias en los aficionados que compraban sus tickets basados en mapas engañosos que a la postre no correspondían a los lugares en los estadios, siendo que ante los reclamos de los aficionados, la FIFA argumentó que sus mapas solo eran “meramente indicativos” y no contractuales, contradiciendo la promesa otorgada en su publicidad, lo que me lleva a concluir que la FIFA incurrió en una especie de fraude publicitario, con prácticas comerciales engañosas y violación a leyes de protección al consumidor.
Y en este tema yo resalto también que el torneo de futbol resultó un evento prohibitivo para el ciudadano promedio, ya que mientras la FIFA anunciaba con “bombo y platillo” que sería un torneo “inclusivo y expandido” con 48 selecciones y 3 países anfitriones, la verdad es que el ciudadano común fue desplazado y solo pudieron acudir a los estadios aquéllas personas que podían lograr maximizar las ganancias de la FIFA, no les interesó el fan de “a pie”, el aficionado que en muchas ocasiones encuentra en el futbol su principal escenario de esparcimiento y de creencia en algo cercano a él, quien ha sido artífice para convertir este deporte en un gran espectáculo, de esos la FIFA se olvidó, jamás les interesó. Incluso, a medida que los equipos con mayores aficionados, como pudieran ser México, avanzaban de fase, los precios oficiales subían de forma grotesca y si desde un principio el precio de los tickets no era accesible para el aficionado común, ya en las siguientes fases del torneo, mucho menos, en el caso de México significó la expulsión de las “porras” tradicionales y de la misma clase trabajadora local que podían acudir a las 3 sedes (Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey). Las gradas en estos 3 estadios se llenaron de funcionarios y empleados de grandes empresas, turistas locales y extranjeros de alto poder adquisitivo y espectadores que solo les interesaba estar en el “foco” mundial, sin siquiera saber de futbol, transformando el entorno popular de este deporte, en un evento exclusivo para élites económicas.
3.- La FIFA, no obstante los miles de millones de pesos que obtuvo como ganancia, se aprovechó de los “voluntarios” a quiénes les vendió la idea como una “experiencia única de vida”, solo para que no percibieran salario alguno, ya que dentro de sus “políticas” se encuentran que los voluntarios solo pueden percibir un uniforme, alimentos y bebidas únicamente durante los turnos de trabajo, así como un “maravilloso” certificado curricular y tal vez a “escondidas” una que otra “selfie” para el recuerdo.
Se informa en algunos medios de prensa, que la FIFA aplicó algún criterio de selección por clase social, ya que el voluntariado estaba reservado para jóvenes de clases medias-altas o universitarios con capacidad financiera familiar para sostener semanas de estancia en ciudades de alto costo de vida como las 3 sedes mundialistas en nuestro país, sin percibir un salario. Quien necesitaba trabajar en los estadios para obtener un recurso, simplemente no podía ser considerado para ser “voluntario”.
Durante el desarrollo del torneo supimos que las condiciones laborales dentro de los estadios y aeropuertos para los voluntarios fueron de alta exigencia, ya que se les pedía cumplir con jornadas de hasta 12 horas diarias y en muchas ocasiones incluso ante condiciones climáticas extremas provocadas por altas temperaturas o las lluvias.
Al no tener los voluntarios una relación laboral formal, evidentemente esos jóvenes quedaron, en principio, atrapados en una telaraña jurídica (en la práctica forense legal laboral podría salvarse esta aparente falta de obligación patronal), pero al “voluntario” dolosamente se le informaba que si sufría un accidente durante su trayecto al estadio o una lesión por el esfuerzo físico requerido en la atención del público, las opciones de contar con una compensación médica era nula, ya que así quedaba estipulado en los documentos que firmaban al ingresar como “voluntario”.
La FIFA logró maximizar sus márgenes de ganancia, incluso a costa de los cientos de “voluntarios”, ya que su nómina era prácticamente nula en personal de apoyo operativo, obligando a los gobiernos locales a fungir como red de rescate en caso de que se necesitara, todo bajo un discurso de “por amor al futbol” que en la realidad funcionó como una maquila de trabajo gratuito para un evento reservado para las “élites”.
4.- Aunque este evento no sucedió en plena copa del mundo, tiene relación estrecha con el entorno futbolero de dicho evento. Se trata de la detención de un par de reporteros mexicanos en Sudáfrica previo al inicio del torneo, cuya selección jugaría el partido inaugural contra la selección mexicana.
Los periodistas estaban realizando un reportaje sobre la selección de Sudáfrica y el entorno social de dicho país, siendo detenidos intempestivamente en la madrugada en sus cuartos de hotel por la policía de aquél país, al principio se les imputó una supuesta infracción administrativa por sobrevolar un dron en una zona restringida, sin embargo, el caso escaló de forma alto preocupante cuando la fiscalía de ese país tipificó el hecho bajo cargos gravísimos de espionaje y terrorismo, por lo que los reporteros mexicanos estuvieron varios días encarcelados en prisiones locales, mezclándolos con delincuentes comunes de ese país.
El proceso evidenció una falta de respeto diplomático, vacíos legales internacionales y una exagerada política de seguridad en las corporaciones policiacas, mismas que en su afán de protagonismo pisotearon la labor de la prensa extranjera al grado de criminalizar a los dos periodistas mexicanos, sin que la demostración de la intención laboral de su viaje les fuera suficiente, convirtiendo una falta administrativa por el uso del equipo audiovisual usado en su trabajo, en un caso de seguridad nacional.
Podríamos mencionar más ejemplos con relación a la copa del mundo de futbol 2026, pero con esta muestra de 4 ejemplos puedo concluir que la teoría jurídica democrática no se cumplió. La teoría jurídica democrática es una corriente del pensamiento que une el derecho con la democracia, basándose en la supremacía constitucional, los derechos humanos y el control del poder. Explica que las leyes no solo deben aprobarse mediante votaciones, sino que también deben respetar límites para proteger los derechos de todas las personas, sin embargo, el Mundial 2026 y los entornos al mismo, demostraron que el derecho corporativo y deportivo global opera bajo una máxima que nadie puede revertir, como quedó demostrado en los ejemplos, ya que la norma fue flexible para los poderosos e implacable para los vulnerables.
La copa del mundo de futbol en anteriores eventos nos había dado señales de que son eventos a los que a la FIFA se les pueden otorgar blindajes jurídicos. En el reciente torneo pudimos confirmar que los gobiernos, con el ánimo de poder lograr ser ciudad mundialista, ceden o ignoran las regulaciones para favorecer a una organización privada de carácter mundial, a quien se le permite actuar por encima de las leyes locales de protección al consumidor o de los derechos laborales.
Y como decía mi abuelo… “Hay que tener más proyectos que recuerdos”
Hasta la próxima!
El Lic. Eduardo F. Rodríguez Hernández es Fundador y Director del despacho ELAAA, ABOGADOS & CONSULTORES, S.C.
Por medio de esta nota autorizo al periódico EL ASEGURADOR a publicar, en la sección que mejor convenga, el artículo que lleva por título “AL MARGEN” “Lo ilegal o inmoral del Mundial” y que fue realizado por EDUARDO FRANCISCO RODRIGUEZ HERNANDEZ, que aparece como autor del mismo, todo ello de manera voluntaria y sin recibir a cambio ninguna remuneración económica, asimismo me reservo todos los derechos para publicarlo en cualquier otro medio.