La Responsabilidad Civil (RC) se consolida como una herramienta de gestión de riesgos para empresas y profesionistas ante reclamaciones que pueden alcanzar cifras millonarias. Y más allá de una obligación legal, la RC permite hacer frente a las consecuencias económicas de los daños ocasionados a terceros y contribuir a preservar la estabilidad financiera, la reputación y la continuidad de los negocios, afirmó Tomás Zapata, subdirector Regional Ejecutivo Noreste de GMX Seguros.
“La Responsabilidad Civil es un pilar fundamental de la gestión de riesgos a nivel social y empresarial, un estándar mínimo de calidad y confianza. No se trata únicamente de proteger el patrimonio de una clínica, fábrica o despacho frente a una reclamación, sino de asegurar que existan los recursos necesarios para responder con oportunidad al tercero afectado cuando ocurre lo inesperado”, señaló.
La contratación de una póliza adecuada debe considerar la naturaleza, complejidad y alcance de las operaciones, así como la frecuencia y severidad de los siniestros. Entre las principales modalidades se encuentran la RC General, que cubre daños a terceros derivados de la posesión, uso y mantenimiento de inmuebles y de las actividades cotidianas del negocio; la RC Profesional, enfocada en negligencia, impericia o riesgo creado durante la prestación de servicios, y la RC de Productos y Trabajos Terminados, que protege frente a daños ocasionados por errores de diseño, fabricación, montaje o ejecución una vez entregados o concluidos.
“Como aseguradora 100 por ciento mexicana especializada en Responsabilidad Civil y Daños, en GMX Seguros nos hemos consolidado como un aliado estratégico para empresas y profesionistas de diversos sectores”, afirmó Zapata, quien añadió que la compañía cuenta con casi tres décadas de experiencia en el desarrollo de soluciones especializadas y atención ágil de siniestros.