Sobre la autora

Anastasiia Faizulenova

Anastasiia Faizulenova es CEO de Renova, una plataforma tecnológica que ayuda a agentes, brokers y promotorías a vender más y ofrecer un servicio premium al cliente. Actualmente, Renova opera en 10 países. 

Anastasiia fue incluida en Forbes 30 Under 30 Europa y también participa como inversionista en proyectos tecnológicos. 

En nuestras conversaciones con intermediarios, una escena se repite: el correo abierto en una pestaña, WhatsApp en el celular, los mensajes de Instagram en otra app, y aun así un cliente que se quedó sin respuesta. No es falta de esfuerzo. Es que intentamos estar en demasiados lugares a la vez. Por eso casi todos sueñan con lo mismo: tener todos los canales en un solo lugar para que ningún cliente se pierda. Es un buen sueño, y es alcanzable. Solo se rompe por una razón: se intenta armar todo de golpe.

Cuando conectas cinco integraciones de una sola vez, algo se rompe siempre:


Funciona lo contrario: un canal a la vez. Tomas el principal, lo dejas impecable y durante un mes confirmas que nada se pierde. Cuando ya funciona sin fallas, agregas el siguiente. Así la omnicanalidad se arma en un trimestre, pero sin caos. La pregunta es una sola: cuál es tu canal principal.

El error empieza con el correo

Por costumbre se asume que el canal principal es el correo: ahí van las cotizaciones, los recordatorios de pago, los avisos de renovación. Parece serio y controlable. Pero hay un detalle incómodo: el cliente ya casi no está ahí. Invertimos tiempo en el canal que nos conviene a nosotros, no a él.

Dónde está realmente tu cliente

Las cifras en México cierran la discusión:

Y es así en cada etapa: el prospecto espera respuesta por WhatsApp, el recordatorio de pago se lee en minutos, el aviso de renovación no se pierde, y quien tuvo un siniestro un sábado por la noche te escribe ahí, no al correo corporativo.

Por qué el correo pierde más rápido en seguros


WhatsApp se abre casi siempre y casi de inmediato. En seguros, eso decide.

Un canal es solo la mitad de la solución

WhatsApp, por sí solo y como app de uso personal, se queda corto para un negocio:

El punto no es “activar WhatsApp”, sino reunir todos los mensajes en una sola bandeja: el estatus de cada conversación, quién responde y todo el historial del cliente. Eso ya no es un mensajero, es un CRM con WhatsApp conectado. Por eso funciona la regla de “un canal a la vez”: agregar el siguiente a una bandeja que ya existe es cuestión de configurar, no de construir desde cero.

Qué hacer esta semana

Dale un mes. Cuando funcione sin fallas, conecta el siguiente canal.

Conclusión

El correo no desapareció: para pólizas, documentos y confirmaciones formales sigue sirviendo. Pero como canal principal de comunicación viva con el cliente, del primer contacto al siniestro, ya murió. No intentes conectar todo de golpe. Deja impecable en un mes el canal donde el cliente ya te espera, reúnelo en un solo lugar donde nada se pierda, y la omnicanalidad se irá armando en un trimestre, paso a paso. El crecimiento más barato no es abarcar todos los canales, sino conectar bien el primero.



Fuentes: ¹ el 92% tiene WhatsApp en México, Statista (We Are Social/DataReportal); ² el 79% lo prefiere para empresas, B2Chat; ³ el 71% considera la mensajería lo más rápido, Kantar. Todas vía Expansión, mar 2025.

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