Con la inteligencia artificial (IA) generativa en el campo de la salud se abre una trascendental oportunidad de mejorar diagnósticos, personalizar los tratamientos de los pacientes y optimizar la gestión de los recursos, lo que contribuye a una gestión más eficiente de los servicios de salud; sin embargo, estas posibilidades aún enfrentan el desafío de hacerlas coincidir con políticas públicas que pongan en el centro la confianza en relación con la privacidad y seguridad de datos, transparencia, equidad y la no discriminación.
Es el señalamiento que la empresa Deloitte hace en relación con las repercusiones que la IA generativa está teniendo en el sector de la salud y aunque la implementación de esta tecnología ha sido un fuerte catalizador en este ámbito, destaca que todavía se deben considerar aspectos de desarrollo y creación de políticas públicas que garanticen resultados seguros y éticos.
Deloitte resalta consideraciones respecto a la IA y su aplicación en el sector de la salud; por ejemplo, en materia de integración y validación con los sistemas existentes (legados) es necesario asegurar que los algoritmos funcionen adecuadamente en entornos clínicos reales.
Respecto a la interoperabilidad y estándares de datos: es crucial que la IA pueda interoperar con diferentes bases de datos y tecnologías de salud existentes, lo que requiere un enfoque estandarizado hacia la gestión e intercambio de datos.