La industria aseguradora mexicana no solo crece: responde. En la última década, el número de siniestros atendidos aumentó 40 por ciento, al pasar de 5,077,000 en 2014 a más de 7,043,000 en 2024, de acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS). El dato no es menor: detrás de ese volumen hay millones de personas que activaron su póliza en momentos críticos, confirmando el papel del seguro como red de respaldo ante imprevistos.
El dinamismo también se refleja en la economía. En el periodo 2014-2024, la participación del sector en el Producto Interno Bruto (PIB) pasó de 1.88 por ciento a 2.64 por ciento, un avance que evidencia mayor penetración y relevancia financiera. “Estos datos se pueden resumir en una palabra: compromiso”, afirmó Pedro Pacheco, presidente de la AMIS. “El compromiso de una industria que está para responder en momentos de apremio, pero también el compromiso de cada persona por cuidar su salud, patrimonio y familia. El crecimiento no se explicaría sin una mayor conciencia del riesgo por parte de los mexicanos”.
Por ramos, el seguro de Vida fue el que más se expandió en términos relativos, con un salto de 130 por ciento en siniestros atendidos: de 260,000 a más de 598,000 casos en 10 años. Sin embargo, en volumen absoluto, automóviles concentra la mayor operación. Los eventos pasaron de 2.3 millones a más de 3.6 millones, un alza de 38 por ciento, impulsada por el crecimiento del parque vehicular y la mayor contratación de pólizas, especialmente de responsabilidad civil. Tan solo en 2024, 41 por ciento de los casos correspondió a daños a terceros, 57 por ciento a daños propios y 2 por ciento a robo de vehículos.
En Accidentes y Enfermedades, los siniestros aumentaron 52 por ciento, al pasar de 1.9 millones a 2.9 millones en la década. Para Pacheco, la lectura es clara: “Detrás de cada siniestro atendido hay una familia, una empresa o una persona que necesitó apoyo en un momento difícil. Los datos muestran crecimiento, sí, pero sobre todo evidencian que los seguros cumplen su función más importante: estar presentes cuando más se necesitan”. Más que cifras, el balance revela una industria que ha ampliado su alcance y su responsabilidad social.