El 75 por ciento de las empresas en México considera que sus empleados no reportarían con alta probabilidad incumplimientos graves, pese a que 84 por ciento de las organizaciones encuestadas cuenta con una Línea Ética implementada, revela el estudio Líneas Éticas en México y Centroamérica 2026, elaborado por KPMG México.
En conferencia de prensa, Fernando Peyretti, socio Líder de Forensic de KPMG México y Centroamérica, destacó que las conductas laborales inadecuadas, el acoso laboral y otras situaciones relacionadas con la gestión del capital humano concentran 82 por ciento de los reportes recibidos por las organizaciones en México, mientras que 43 por ciento de las empresas con una Línea Ética recibe entre cero y 10 reportes al año.
Para Peyretti, estos mecanismos se han convertido en una herramienta estratégica para detectar riesgos oportunamente, fortalecer la cultura de integridad y proteger a las organizaciones de impactos financieros, legales y reputacionales.
En tanto, Demetrio Carrasco, director de Líneas Éticas de KPMG México y Centroamérica, reveló que aunque 84 por ciento de las empresas mexicanas cuenta con una Línea Ética, únicamente 23 por ciento opera este servicio mediante terceros independientes. Añadió que existe una oportunidad importante para profesionalizar estos mecanismos, fortalecer su independencia y objetividad, y generar mayor confianza entre los informantes, además de mejorar la calidad de las investigaciones y la detección oportuna de riesgos.
El estudio también evidencia un reto en la madurez de estos sistemas: solo 18 por ciento de las organizaciones en México considera que su Línea Ética tiene un grado de desarrollo avanzado. Ante ello, KPMG advierte la necesidad de fortalecer las políticas de no represalias, los procedimientos formales de investigación y las estrategias de comunicación que permitan construir confianza para que estos canales reciban información representativa de los eventos relevantes.