Los deepfakes ya representan uno de cada cinco intentos de fraude biométrico y los intentos de deepfake selfies aumentaron 58 por ciento durante 2025, de acuerdo con el Identity Fraud Report 2026 de Entrust, lo que evidencia la creciente sofisticación de la inteligencia artificial para suplantar identidades y engañar a usuarios para obtener información o provocar operaciones financieras.
Los deepfakes son audios, imágenes o videos creados o manipulados con inteligencia artificial para imitar la voz, el rostro o los gestos de una persona. Los defraudadores pueden utilizarlos para hacerse pasar por familiares, ejecutivos o representantes de instituciones y generar confianza, por lo que Scotiabank recomienda no confiar únicamente en lo que se ve o escucha y verificar la identidad del interlocutor antes de realizar cualquier operación.
Entre las principales medidas de prevención está verificar solicitudes inusuales mediante otro canal, utilizando números o medios de contacto previamente conocidos; nunca compartir contraseñas, NIP, códigos de seguridad o datos bancarios, y desconfiar de mensajes o llamadas que exijan transferencias inmediatas o intenten mantener abierta la comunicación para impedir una comprobación independiente.
La institución también recomienda cuestionar incluso aquellos contenidos que parezcan auténticos, ya que una voz, fotografía o video pueden haber sido generados o manipulados mediante IA. Ante cualquier solicitud que implique información personal o movimientos de dinero, la recomendación es detenerse, confirmar la identidad por una vía independiente y actuar solo después de verificar la legitimidad de la petición.