La inteligencia artificial se ha convertido en una referencia cotidiana para la Generación Z: responde dudas personales, orienta decisiones profesionales y hasta influye en la percepción del cuerpo y la autoestima. Sin embargo, lejos de corregir sesgos históricos, nuevos análisis advierten que los sistemas de IA pueden reproducir (e incluso amplificar) estereotipos de género. El informe El espejismo de la IA documenta cómo estas tecnologías están moldeando expectativas, oportunidades y representaciones sociales con sesgos que afectan especialmente a las mujeres jóvenes.
1. Fragilidad femenina en las respuestas
El 56% de las respuestas de IA describe a las jóvenes como frágiles, frente a solo 16% en el caso de los chicos.
2. Vocaciones con estereotipo
Las mujeres son redirigidas hasta tres veces más hacia ciencias sociales y salud, mientras que a los hombres se les impulsa hacia liderazgo e ingeniería
3. IA “feminizada” para validar emociones
Los sistemas de IA se personifican 2.5 veces más con identidad femenina, priorizando la validación emocional en lugar de promover acción o liderazgo.
4. Menos experiencia para ellas, incluso con el mismo perfil
En procesos automatizados, ante perfiles idénticos, los nombres femeninos reciben 0.92 años menos de experiencia relevante que los masculinos.
5. Belleza, edad y violencia digital
La mujer promedio generada por IA tiene 23 años, mientras que el hombre 31
98% de los deepfakes en internet son pornográficos y 99% de las víctimas son mujeres.
Ante inseguridades, la IA menciona moda 48% más a mujeres que a hombres.