A solo unos días de que México vuelva a ser sede de una Copa del Mundo, el sector empresarial ya se preparó para capitalizar el impacto económico del torneo. De acuerdo con el Sondeo del Mundial 2026 de KPMG México, 66 por ciento de las empresas mexicanas anticipa un efecto positivo en su industria, impulsado principalmente por mayores ventas, fortalecimiento de marca, ampliación de la oferta de productos y servicios, así como por la aceleración de la transformación digital.
Las expectativas ya se reflejan en planes de inversión. Casi 80 por ciento de las organizaciones en México realizará o ya realizó inversiones vinculadas al Mundial; de ellas, 40 por ciento destinará o destinó hasta un millón de pesos y 37 por ciento invirtió o invertirá entre uno y 15 millones de pesos. Además, las empresas consideran que para maximizar el beneficio económico del evento será fundamental fortalecer la movilidad y la logística (76 por ciento), garantizar la seguridad integral y la ciberseguridad (73 por ciento) y ampliar la infraestructura turística y de servicios (58 por ciento).
“El Mundial de 2026 representa mucho más que un evento deportivo para las empresas en México; es un potencial catalizador de crecimiento. Los resultados muestran que las organizaciones están apostando por capitalizar la demanda a través de estrategias enfocadas en incrementar ventas, fortalecer su posicionamiento de marca y acelerar su transformación digital. El reto está en ejecutar dichas estrategias con agilidad y consistencia para traducir las oportunidades en valor tangible”, afirmó Rogelio Berlanga, socio Líder de la Industria de Mercados de Consumo y Retail de KPMG México.
El estudio también anticipa un fuerte dinamismo en el consumo. En México, 64 por ciento de los aficionados planea ver todos los partidos que le sea posible, 58 por ciento seguirá los encuentros desde casa y 54 por ciento prevé reunirse con familiares o amigos para disfrutarlos. Asimismo, 46 por ciento contempla comprar la camiseta de la selección mexicana y 82 por ciento seguirá los encuentros por televisión abierta o de paga. En el ámbito laboral, 42 por ciento de las empresas instalará pantallas para que sus colaboradores sigan los partidos, 37 por ciento habilitará espacios especiales para ver los encuentros de la selección y 26 por ciento evitará programar reuniones durante los horarios de juego, reflejando el alcance que tendrá el Mundial no sólo en la economía, sino también en la cultura corporativa y de consumo del país.